¡Un libro con emociones muy intensas! Es que hay tantas cosas que te mantienen en suspense, que te mantienen intigrado y deseando saber la solución a la incógnita. Este libro lo tiene de todo: amor, ilusión, religión, intriga, perfidia, traición y castigo.
Quisiera comenzar por decir que este libro lo compré porque el título me hizo inevitablemente pensar en mi amiga Agnes. Y, de hecho, al principio del libro me recordaba tanto a ella, porque incluso tratan a Agnes Grey como una bebecita, y así es Agnes. La parte del libro que más me hizo pensar en Agnes es la siguiente:
" so that whenever I offered to assist her, I received such an answer as - "No, love, you cannot indeed - there's nothing here you can do. Go and help your sister, or get her to take a walk with you - tell her she must not sit so much, and stay so constantly in the house as she does - she may well look thin and dejected."
"Mary, mama says I'm to help you; or get you to take a walk with me; she says you may well look thin and dejected, if you sit so constantly in the house."
"Help me you cannot, Agnes; and I cannot go out with you - I have far too much to do."
"Then let me help you."
"You cannot indeed, dear child. Go and practise your music, or play with the kitten." " (Brontë, A. Agnes Grey. p. 10. Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte: Oxford University Press, 2010).
¡Y es que, aww! Bebé Agnes, es una niña pequeñita, =D. Pero bueno, volviendo al libro per se. La vida de Agnes Grey la lleva por dos experiencias de ser la institutriz de dos familias. La primera es poco interesante, la segunda familia: la familia de los Murray, es la principal y trascendental para la historia. Básicamente es cómo Agnes tiene que enseñarle modales a cuatro niños: dos varones y dos mujeres, que son muy difíciles de controlar y son muy caprichosos. El relato se concentra en las dos mujeres, que son las mayores, la señorita Rosalie y la señorita Matilda. Lo interesante viene cuando un predicador religioso que va por el nombre de Edward Weston, llega a predicar al pueblo donde vive la familia Murray y Agnes comienza a tener sentimientos amorosos por Weston. Los sentimientos que Agnes tiene por Weston son muy evidentes, por lo menos evidentes ante los ojos de las señoritas Rosalie y Matilda, por lo que la perfidia comienza a brotar y Rosalie comienza a tratar de conquistar a Weston para provocarle celos a Agnes. Agnes, enamorada que está, evidentemente (aunque quiere no aceptarlo) se ve afectada por los coqueteos que Rosalie le da a Weston. Lo más interesante es que Agnes Grey está relatada por la propia Agnes, entonces lo que nos cuenta es todo bajo su propia perspectiva, pues son sus experiencias de vida. La mayor parte del relato uno tiende a aceptar totalmente la opinión que Agnes tiene sobre las cosas, pero cuando vienen estos momentos de celos contra Rosalie, por lo menos yo comencé a dudar de la imparcialidad que Agnes pudiese tener al relatar la historia y pensé que en varios momentos estuvo bajo la influencia de los celos y fue bastante severa con sus críticas a Rosalie. Este dizque triángulo amoroso entre Rosalie, Weston y Agnes en ocasiones me provocaba risas porque me daba gracia ver cómo las mujeres creaban ocasiones incómodas y yo, siendo un expectador tercero al triángulo amoroso, podía ver cómo se procuraban perfidia entre ellas.
Pero bueno, el caso es que uno, por lo que cuenta Agnes, comienza a creer que Weston en efecto podría corresponder los sentimientos que Agnes siente por él. Incluso yo le llegué a conferir el título de Caballero del Día, por la gran caballerosidad que tuvo Weston al recordar (después de pasado mucho tiempo) cuáles eran algunas de las flores favoritas de Agnes y llevárselas por sorpresa, así:
"Mr. Weston was now gone, and we too went on our way; but as we returned, after having deposited the hare in a farm-house, and demolished some spice cake and currant wine in exchange, we met him returning also from the execution of his mission, whatever it might be. He carried in his hand a cluster of beautiful bluebells which he offered to me, observing, with a smile, that though he had seen so little of me for the last two months, he had not forgotten that bluebells were numbered among my favourite flowers." (Brontë, A. Agnes Grey. p. 136. Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte: Oxford University Press, 2010).
La manera en que se va desarrollando la historia es tal que ya acercándose peligrosamene el final, todo todavía está sumido en una gran incertidumbre y uno no puede determinar si es que Weston en verdad tiene sentimientos por Agnes o no y en ocasiones uno realmente comienza a dudar de que algo vaya a poder suceder entre ellos. La verdad yo sí caí en la desesperanza, tanto así como Agnes cayó en desesperanza verdadera, me sentí totalmente identificado cuando dijo:
"Therefore have done with this nonsense; you have no ground for hope; dismiss, at once, these hurful thoughts and foolish wishes from your mind and turn to your own duty and the dull, blank life that lies before you. You might have known such happiness was not for you." (Brontë, A. Agnes Grey. p. 143. Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte: Oxford University Press, 2010).
¡Y es que esa desesperanza es tan familiar! Ay no, yo realmente sentí que moría, y el libro con gran celeridad se acercaba al final. Mucha presión, mucho estrés, mucha intriga. Un libro realmente extenuante por la rapidez con la que emociona a los sentimientos del lector.
Recomiendo totalmente la lectura de este libro, considero que es un libro que debería ser más conocido y espero que esta entrada sirva para que más personas se animen a leerlo. Y es que incluso Agnes tiene opiniones similares a la mía con respecto a los estudios:
"I object to any one so devoting himself or herself to study, as to lose sight of everything else. Except under peculiar circumstances, I consider very close and constant study as a waste of time, and an injury to the mind as well as the body." (Brontë, A. Agnes Grey. p. 147. Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte: Oxford University Press, 2010).
¡Aunque espero que esto no instigue a nadie a continuar procrastinando! De cualquier manera, tengo una opinión definitivamente favorable de este libro. Está bien escrito.
Quisiera comenzar por decir que este libro lo compré porque el título me hizo inevitablemente pensar en mi amiga Agnes. Y, de hecho, al principio del libro me recordaba tanto a ella, porque incluso tratan a Agnes Grey como una bebecita, y así es Agnes. La parte del libro que más me hizo pensar en Agnes es la siguiente:
" so that whenever I offered to assist her, I received such an answer as - "No, love, you cannot indeed - there's nothing here you can do. Go and help your sister, or get her to take a walk with you - tell her she must not sit so much, and stay so constantly in the house as she does - she may well look thin and dejected."
"Mary, mama says I'm to help you; or get you to take a walk with me; she says you may well look thin and dejected, if you sit so constantly in the house."
"Help me you cannot, Agnes; and I cannot go out with you - I have far too much to do."
"Then let me help you."
"You cannot indeed, dear child. Go and practise your music, or play with the kitten." " (Brontë, A. Agnes Grey. p. 10. Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte: Oxford University Press, 2010).
¡Y es que, aww! Bebé Agnes, es una niña pequeñita, =D. Pero bueno, volviendo al libro per se. La vida de Agnes Grey la lleva por dos experiencias de ser la institutriz de dos familias. La primera es poco interesante, la segunda familia: la familia de los Murray, es la principal y trascendental para la historia. Básicamente es cómo Agnes tiene que enseñarle modales a cuatro niños: dos varones y dos mujeres, que son muy difíciles de controlar y son muy caprichosos. El relato se concentra en las dos mujeres, que son las mayores, la señorita Rosalie y la señorita Matilda. Lo interesante viene cuando un predicador religioso que va por el nombre de Edward Weston, llega a predicar al pueblo donde vive la familia Murray y Agnes comienza a tener sentimientos amorosos por Weston. Los sentimientos que Agnes tiene por Weston son muy evidentes, por lo menos evidentes ante los ojos de las señoritas Rosalie y Matilda, por lo que la perfidia comienza a brotar y Rosalie comienza a tratar de conquistar a Weston para provocarle celos a Agnes. Agnes, enamorada que está, evidentemente (aunque quiere no aceptarlo) se ve afectada por los coqueteos que Rosalie le da a Weston. Lo más interesante es que Agnes Grey está relatada por la propia Agnes, entonces lo que nos cuenta es todo bajo su propia perspectiva, pues son sus experiencias de vida. La mayor parte del relato uno tiende a aceptar totalmente la opinión que Agnes tiene sobre las cosas, pero cuando vienen estos momentos de celos contra Rosalie, por lo menos yo comencé a dudar de la imparcialidad que Agnes pudiese tener al relatar la historia y pensé que en varios momentos estuvo bajo la influencia de los celos y fue bastante severa con sus críticas a Rosalie. Este dizque triángulo amoroso entre Rosalie, Weston y Agnes en ocasiones me provocaba risas porque me daba gracia ver cómo las mujeres creaban ocasiones incómodas y yo, siendo un expectador tercero al triángulo amoroso, podía ver cómo se procuraban perfidia entre ellas.
Pero bueno, el caso es que uno, por lo que cuenta Agnes, comienza a creer que Weston en efecto podría corresponder los sentimientos que Agnes siente por él. Incluso yo le llegué a conferir el título de Caballero del Día, por la gran caballerosidad que tuvo Weston al recordar (después de pasado mucho tiempo) cuáles eran algunas de las flores favoritas de Agnes y llevárselas por sorpresa, así:
"Mr. Weston was now gone, and we too went on our way; but as we returned, after having deposited the hare in a farm-house, and demolished some spice cake and currant wine in exchange, we met him returning also from the execution of his mission, whatever it might be. He carried in his hand a cluster of beautiful bluebells which he offered to me, observing, with a smile, that though he had seen so little of me for the last two months, he had not forgotten that bluebells were numbered among my favourite flowers." (Brontë, A. Agnes Grey. p. 136. Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte: Oxford University Press, 2010).
La manera en que se va desarrollando la historia es tal que ya acercándose peligrosamene el final, todo todavía está sumido en una gran incertidumbre y uno no puede determinar si es que Weston en verdad tiene sentimientos por Agnes o no y en ocasiones uno realmente comienza a dudar de que algo vaya a poder suceder entre ellos. La verdad yo sí caí en la desesperanza, tanto así como Agnes cayó en desesperanza verdadera, me sentí totalmente identificado cuando dijo:
"Therefore have done with this nonsense; you have no ground for hope; dismiss, at once, these hurful thoughts and foolish wishes from your mind and turn to your own duty and the dull, blank life that lies before you. You might have known such happiness was not for you." (Brontë, A. Agnes Grey. p. 143. Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte: Oxford University Press, 2010).
¡Y es que esa desesperanza es tan familiar! Ay no, yo realmente sentí que moría, y el libro con gran celeridad se acercaba al final. Mucha presión, mucho estrés, mucha intriga. Un libro realmente extenuante por la rapidez con la que emociona a los sentimientos del lector.
Recomiendo totalmente la lectura de este libro, considero que es un libro que debería ser más conocido y espero que esta entrada sirva para que más personas se animen a leerlo. Y es que incluso Agnes tiene opiniones similares a la mía con respecto a los estudios:
"I object to any one so devoting himself or herself to study, as to lose sight of everything else. Except under peculiar circumstances, I consider very close and constant study as a waste of time, and an injury to the mind as well as the body." (Brontë, A. Agnes Grey. p. 147. Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte: Oxford University Press, 2010).
¡Aunque espero que esto no instigue a nadie a continuar procrastinando! De cualquier manera, tengo una opinión definitivamente favorable de este libro. Está bien escrito.
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